

















Adaptamos el canto, el teatro y la danza a cada momento del desarrollo para que el aprendizaje sea real y duradero, permitiendo que las herramientas se incorporen de forma genuina y progresiva. Enseñamos con método y respetando los tiempos, porque entendemos que aprender también puede ser un espacio seguro.
El canto, el teatro y la expresión corporal aparecen como juego. No se busca forma, ni corrección. Se habilita el deseo de expresarse.
La técnica empieza a insinuarse, siempre integrada al juego y a la creatividad.
Las herramientas de canto, teatro y danza se incorporan de manera más clara, respetando los tiempos y las diferencias individuales.
La técnica se vuelve más precisa, pero siempre al servicio de la expresión y el proceso personal.